Dibujo

SASHA DÁVILA

Agosto-Septiembre 2022

Curaduría: María Carolina Baulo

DIBUJO-SASHA DAVILA-FLYER.jpg

Dibujo. Una palabra que todos conocemos en todas las culturas, en todos los idiomas. Una acción como la de dibujar que remite, no pocas veces, a una situación lúdica. Sin embargo el dibujo excede ese lugar “recreativo” y en su capacidad de representar y presentar formas, figuras y abstracciones, se revela como un símbolo, como grafismos con una carga tanto material como conceptual que dan cuenta de quienes los producen.

 

Tenemos aquí tres artistas dueños de una factura distinta pero no distante. Su abordaje del dibujo los enmarca en un discurso preponderantemente figurativo con un destacado compromiso social y una lectura de una realidad que nos involucra a todos. De maneras más o menos evidentes, sus obras atraen la atención del espectador sobre trabajos reflexivos atravesados por un modo de decir plástico muy personal, donde se destaca la impronta de cada uno de los artistas en su intento por comunicarse con el otro desde la línea. Omar Panosetti señala una pulsión non-stop por el hacer concreto, especialmente durante los tiempos de confinamiento, y así lo define: “toda esta serie de dibujos vienen de mi necesidad de dibujar, dibujar, casi sin parar, son como pequeños hilos de historia que se van uniendo entre sí”. Juan Juares apela a la huella, la marca incuestionable de la línea la cual combinada con los valores, la mancha y la fuerza del color, generan climas inciertos que, según sus palabras,  “transforman la materia en algo mágico y misterioso”. Dentro de una lógica afín, Daniel Corvino retrata, como de costumbre, el aquí y ahora de su contemporaneidad al observar cautelosamente su entorno y dice que su obra “refleja los sucesos que van marcando cambios en nuestro hábitat urbano en este siglo”. Entonces, lo que alguna vez fueron espacios plagados de manifestaciones y cartoneros, son en estas piezas realizadas durante la pandemia, reflejos de territorios desolados, dando protagonismo a esos no-lugares de tránsito que aparecen aquí, desiertos.

 

Dibujo, así a secas. Porque es todo lo que hay y porque es todo lo que se necesita para trazar una línea poética entre estéticas y miradas que se apoyan en una acción común aunque utilizando materialidades múltiples para ejecutarla y desplegar, desde allí, universos paralelos. Y, eventualmente, las líneas paralelas dibujarán un punto de encuentro en el infinito…